Mariela Altamirano, la madre de Ángel López, el niño que murió en la ciudad de Comodoro Rivadavia y por el que se acusa a la mujer, habló por primera vez de forma pública y aseguró que no mató a su hijo, que lo protegió y durante la relación con el padre del niño sufrió violencia. "Yo no maté a mi hijo. Estaba durmiendo, lo sentía roncar. Yo le dije que me quería separar porque ya no aguantaba más la situación", expresó. Luego, según supo la Agencia Noticias Argentinas, sostuvo que el hombre la echó y regresó a Córdoba, para volver a Comodoro Rivadavia en los últimos meses para ver a su hijo: "Me dijo que me presentara en el Poder Judicial". Por último, acerca de la extraña imagen que se viralizó sobre su ausencia en el velatorio y su escape en taxi, Mariela explicó: "Me están amenazando a mí y a mi familia, que nos van a ir a prender fuego la casa. Yo tengo una bebé de seis meses, tengo que resguardar el bienestar de mi hija. Primero está mi hija". Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida", contó en diálogo con el medio ADNSur. La mujer relató que salieron a la calle gritando con Ángel en brazos, pero cuando llegaron al hospital le informaron que "tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno". No.
La madre del niño fallecido dice que no lo mató
Mariela Altamirano, madre de Ángel López, habló por primera vez sobre la muerte de su hijo. Niega su participación en la tragedia y afirma que protegió al niño, sufriendo violencia por parte del padre.